En el coliseo Luna Park de Buenos Aires Rubén Blades interpretó algunos de sus temas más emblemáticos en tiempo de tango, lo que supone el comienzo de un proyecto que concluirá en 2011 en Nueva York. El show de Blades hizo parte de la recta final del Tango Buenos Aires Festival y Mundial de Baile, donde el músico y diplomático panameño fue acompañado por una Orquesta Típica dirigida por el pianista Carlos Franzetti y por el bandoneón del maestro Leopoldo Federico. "Es un honor que no tienen idea", dijo Blades antes de cantar Pablo Pueblo como si de una milonga se tratara. El show lo abrieron Federico y Carlos Gari con los tradicionales Gallo Ciego y Desencuentro, antes de dar paso a Blades, quien interpretó además Paula C y Ligia Elena, y le arrancó una ovación al público con el imprescindible Pedro Navaja. La relación entre la salsa y el tango tiene antecedentes en los años cincuenta con famosas creaciones rioplatenses convertidas en bolero (Las Cuarenta, por Rolando La Serie) o convertidas en danzón (Fumando Espero, por la Orquesta Supercolosal). Luego se volvieron más comunes con el advenimiento de la música del Caribe urbano en Nueva York en los setenta. El propio Blades interpretó tangos-bolero, en 1967 (Vete De Mi) y 1983 (Te Odio Y Te Quiero), y según confesó al diario Clarín, también un tango-danzón, Cambalache, con Seis del Solar, aunque nunca se editó. Ahora la idea consiste en grabar en Buenos Aires cinco temas también junto a la orquesta de Federico y, de acuerdo a declaraciones de Franzetti, "en un par de meses continuaremos con otros cinco tangos que registraremos en Praga, junto a la Sinfónica de esa ciudad. Luego terminaremos algunas pistas en Nueva York y si todo acompaña, podremos presentarlo al público el año que viene". Franzetti, quien ya trabajó junto a Blades en la orquestación de Maestra Vida en 1980 y en la banda sonora de la cinta Beat Street (Stan Lathan, 1984), viene dirigiendo habitualmente a la City of Prague Philharmonic Orchestra, debido a la versatilidad de esta formación siempre inclinada hacia el jazz y los soundtracks. Para Carlos Franzetti, este proyecto tiene como elemento central "las letras de Rubén, de fuerte contenido social, que de algún modo tienen puntos de contacto con las de Agustín Magaldi". Y Rubén Blades piensa de la misma forma: "No soy un cantante de tango... Sólo estoy intentando demostrar que hay un terreno común entre ambos géneros. Un terreno donde las letras pueden tener el mismo tipo de impacto aún en audiencias distintas".