La salsa de La-33 hizo gozar ayer al público del festival Pirineos Sur que lo dio todo a pesar del agua que cayó del cielo. El sonido urbano y efervescente de la orquesta colombiana entusiasmó con su alegre repertorio de mambo, cha cha cha y boogaloo. La actitud de estos jóvenes músicos hace que su música guste tanto a la nueva como a la vieja escuela de la salsa. Su directo hizo vibrar a un público muy familiar con éxitos como "Mambo Pantera", "Roxanne" o "Ten cuidado". Por eso han sido bautizados con todos los méritos como "los rockeros de la salsa", y lo volvieron a demostrar en la noche lluviosa del festival internacional de las culturas. La-33 es una banda llena de fuerza sobre el escenario con una puesta en escena moderna y urbana que invita a gozar a los bailadores y bailadoras de todas las edades. Un concierto para disfrutar de principio a fin. Y eso es lo que sucedió ayer con estos salseros que empezaron en 2002 ensayando en el antiguo convento de San Juan Evangelista, situado en el legendario barrio Teusaquillo de Bogotá sobre la Calle 33. De ahí surgió el nombre de la agrupación. La-33 plantó cara al mal tiempo con buena música y el público de Pirineos Sur lo agradeció hasta el final.
Fran Lledó