El brasileño Hector Pereira (Elton John, K.D. Lang) es el productor del tercer largo de Melody Gardot, The Absence (Decca, 2012), un inventario musical de los lugares por los que ha viajado la norteamericana.
La trágica historia de Gardot, quien fue atropellada por un todoterreno a los 19 años, fue repetida hasta la saciedad por críticos de todo el mundo cuando se estrenó en 2006 su primer álbum, Worrisome Heart (Verve). La otra losa permanente que acompañó aquel lanzamiento fueron las continuas comparaciones con Norah Jones (y eso que ahora Jones reniega con poderosos argumentos de la imagen que se proyectó de ella a raíz de Come Away With Me) y otras vocalistas vinculadas a las procelosas aguas del smooth jazz contemporáneo. En todo caso, a nosotros siempre nos gustó aquel primer trabajo en el que tan pronto nos imaginábamos una sofisticada diva de jazz, como a la vecina de la puerta de enfrente cantando dulcemente en la intimidad de su sala de estar.
La cuestión que nos ocupa en todo caso es el regreso en 2012 de la americana nacida en Nueva Jersey en 1985. Y su nuevo disco arranca allí donde acababa My One and Only Thrill (Verve, 2009), la versión con aires bossa de Over The Rainbow. Aquel otro disco tenía, desde luego, sus encantos. Principalmente daba lo que prometía desde el primer tema.
Mira es el tema de apertura de The Absence y podría ser perfectamente una continuación de aquel. De nuevo bossa nova, claro que a la manera en que Gardot la entiende. Una ilusión posible, una licencia poética aceptable para empezar algo nuevo, se supone. Mucho tiene que ver Pereira con ello. Y con el resto de postales del álbum, tomen nota: “de los desiertos de Marruecos a las calles de Lisboa, de los bares de tango en Buenos Aires a las playas de Brasil…”. Así vende el pescado el sello de la cantante. Una colección sonrojante de clichés para justificar el amasijo de estilos y tics que el productor ha dispuesto para la nueva entrega de Gardot. Si has conseguido escuchar todo el álbum sin arquear la ceja ni una sola vez y llegas a la versión de La Vie en Rose asegúrate que no haya nadie que te aprecie por tu buen gusto alrededor.
Pereira también ha firmado algunas bandas sonoras para el cine: Beverly Hills Chihuahua, Dirty Dancing 2: Havana Nights, From Prada to Nada… y de ahí la “destreza” para inventarse el “exotismo” que promete Decca sobre la nueva propuesta de Melody Gardot. La idea era buena, pero ya sabéis lo mucho que insistimos en Boomerang sobre la importancia del trabajo de los productores musicales.
Una verdadera pena, una oportunidad perdida para una vocalista a la que empezamos a echar de menos aquí en el bloque y la querríamos de nuevo en la casa de al lado. Imaginando que era ella la chica de anoche en el escenario del club. Es genial que fuera de viaje, aunque debería haber ido mejor acompañada. No son celos, es que la apreciamos de veras.











